Pese al título, que no es nada gracioso, lo primero que queremos es desearos un feliz y próspero año nuevo.
Feliz y próspero para las arcas públicas sí que va a ser, eso desde luego.
Con el inicio de 2025, se han implementado diversas novedades fiscales en España que afectan tanto a particulares como a empresas, algunas de las cuales son:
- Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF):
Se modifica el límite para la obligación de declarar: Los contribuyentes con más de un pagador deberán presentar declaración si sus ingresos superan los 15.876 € anuales, mientras que para un único pagador el límite se mantiene en 22.000 €. Además, los beneficiarios de prestaciones por desempleo estarán obligados a declarar independientemente de sus ingresos.
Por otro lado, se produce un aumento en la tributación del ahorro, ya que se crea un nuevo tramo para rentas superiores a 300.000 € que incrementan su tipo impositivo del 28% al 30%.
- Impuesto sobre Sociedades:
Como medida más significativa destacar que se establece una reducción progresiva del tipo impositivo para pymes y micropymes, con el objetivo de favorecer el crecimiento de las mismas, aliviando cargas fiscales con el fin de permitirles reinvertir y fortalecerse.
Esta reducción gradual comienza en el ejercicio 2025 y acaba en el 2029, y permitirá a las pequeñas empresas y microempresas reducir su tipo impositivo mínimo, que oscilará entre el 17% y el 20%.
Por otro lado, y para buscar una mayor equidad se establece una tributación mínima para multinacionales del 15% para grandes multinacionales.
- Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA):
La medida más conocida por haber sido anunciada ya en todos los informativos es la subida del IVA de los productos básicos por el fin de las ayudas que se establecieron: El IVA de alimentos como el aceite de oliva, pan, leche y huevos aumenta del 2% al 4%, y el de aceites de semillas y pasta del 7,5% al 10%.
El IVA en las facturas de electricidad vuelve al 21%, finalizando las rebajas fiscales implementadas durante la crisis energética.
Pero, ojo, hay otra medida que el gobierno ha planteado y de la que estaremos muy pendientes porque afectan a muchos contribuyentes y ha provocado ya numerosas reacciones y es aquella que plantea un IVA del 21% para los arrendamientos de vivienda de corta duración, con el objetivo de fomentar su transformación en alquileres permanentes en zonas de alta saturación turística.
Fiel a su cerrazón el gobierno trata de resolver el problema del alquiler dando palos de ciego ya que está muy claro que el poseedor del inmueble lo retira del alquiler por la tremenda inseguridad que hay en España en este momento ante los impagos. Es ahi donde hay que actuar si queremos que la oferta de vivienda en alquiler se recupere.
- Nuevos Impuestos:
Productos de tabaco alternativos: Se crea un impuesto sobre líquidos para cigarrillos electrónicos y productos similares, con tarifas variables según el tipo de producto y concentración de nicotina.
Margen de intereses y comisiones de entidades financieras: Se establece un impuesto directo progresivo, con tipos que oscilan entre el 1% y el 7%, aplicado sobre el margen positivo de intereses y comisiones en entidades de crédito y sucursales en España. En principio está establecido para los años 2025, 2026 y 2027 pero habrá que ver como evoluciona porque promete ser una inyección de dinero a las arcas públicas de aproximadamente 2.000 millones de euros anuales.
Evidentemente, dadas las características de este impuesto el sector financiero lo ha criticado duramente pero no es el único ya los expertos del Consejo General de Economistas han criticado la medida, considerándola carente de fundamento económico claro y motivada por decisiones políticas, además de generar inseguridad jurídica e incertidumbre.
Lo que es indudable es que al final quien soportará el impuesto será el ciudadano porque las entidades lo repercutirán a sus clientes.
Y es que no nos engañemos, de todos los tributos, da igual cómo se llamen o como se recauden o como de disfracen siempre sale ganando el gobierno y perdiendo el ciudadano. Todo lo demás es demagogia. ¡Y no hay más!



